La APA del centro suspende los actos en el interior del centro y los hará en la plaza de la pedanía de Perleta.
La dirección del colegio Mestre Canaletes, de Perleta, ha decidido suspender la fiesta de Carnaval que tenía prevista celebrar mañana en el colegio y la trasladará a una plaza de la pedanía. La cancelación de la actividad se ha producido a raíz de la oposición de un padre, con tres hijos en el centro, a que graben a los niños.
Modesto Solórzano se niega a que reproduzcan la imagen de los chicos, una circunstancia que ha llevado a la Asociación de Padres a excluir a estos menores de las últimas funciones que han organizado, la de Navidad, otra con motivo del Día de la Paz y la de Carnaval, mañana.
El desacuerdo del progenitor con esta determinación del APA le llevó a presentar sendas reclamaciones ante la dirección territorial y hace unos días amenazó con presentar una tercera si persistían en dejar fuera de las representaciones a sus hijos. El padre reitera que su única intención es hacer cumplir la normativa vigente de la Ley de Protección del Menor.
Todo este asunto se abordó el martes por la noche en una asamblea en el colegio, que duró más de dos horas, en la que se acordó suspender el festival previsto. Además, a la entrada del centro -ahora desplazado al Carlos III- se han colocado dos pancartas alusivas al caso de este padre.
La Asociación de Padres de Alumnos emitió ayer un comunicado «ante la polémica suscitada». El colectivo argumenta que «hasta hoy no nos hemos pronunciado atendiendo siempre al criterio de la prudencia y la buena fe» y niegan que su voluntad haya sido «a diferencia de lo dicho por el Sr. Modesto Solórzano, ocasionar discriminación o perjuicio alguno a ninguno de los alumnos del centro educativo, durante el desarrollo de las actividades lúdico-festivas programadas». Afirman que su función se ha limitado a organizar los diferentes actos que puedan acontecer a largo del curso, «velando en cualquier caso por el interés del menor».
Desde el APA, aseguran, trabajan «teniendo siempre presente la voluntad de los padres de los alumnos, sin que en ningún caso se pretenda ocasionar por nuestra parte polémica ni vulneración de derecho alguno». Aseveran que su intención ha sido solucionar la «desagradable» situación que se ha producido en el centro y llaman «a la cordura y a la contextualización por todas las partes implicadas» para evitar perjuicios a los alumnos.









